by NoViolet Bulawayo
translated by Yahaira Carillo Rosales

Convocando a los que cruzan fronteras, los pasos llenos de luto por las patrias perdidas. Convocando a negros hermosos, los latidos de sus corazones silenciados por balas policiales.  Convocando a las madres encarceladas, la leche amargándose detrás las rejas. Convocando a los cuerpos olvidados, impregnando al Mediterráneo con pena.  Convocando al pueblo indígena, desplazado en su propia tierra. Convocando a los recolectores de productos agrícolas, los pulmones destrozados por pesticidas. Convocando al “extranjero”. Convocando a los niños de color que en escuelas olvidadas son preparados para ir a las cárceles. Convocando a sus hermanos, padres y tíos, sofocando las cárceles codiciosas. Convocando a los jardineros, las sirvientas, los cocineros, las niñeras, sosteniéndose con pies punzantes. Convocando a los “indocumentados”. Convocando a los oprimidos, esperando en vano por la justicia. Convocando a las hermanas transgénero asesinadas, sus nombres preciosos no reconocidos. Convocando la sangre brillante derramada a mano de los agentes fronterizos. Convocando a los desalojados, que sueñan con un hogar. Convocando a los trabajadores de fábricas de explotación, empapados en ríos de sudor. Convocando a los que están privados de sus derechos. Convocando a las madres desvaneciendose en las filas de asistencia pública. Convocando a los padres deportados, los corazones deshechos por sus hijos separados de ellos. Convocando a los aradores de la tierra agotados que no tendrán la oportunidad de comerse el grano. Convocando a los “ilegales”. Convocando a los evacuados en espera en campos de refugiados. Convocando a los seres de color, empacados como sardinas en los centros de detención. Convocando a los pobres, esperando al futuro con pancartas en mano que preguntan: “Y nosotros, ¿qué?”

Este llamado es una oración a lo humano en cada uno de nosotros; nuestros nombres la santifican. Este llamado es un canto que nos salvará. Este llamado es un bálsamo para nuestra humanidad adolorida. Este llamado es el espejo de la verdad; nos reta a mirar dentro de nuestros propios corazones. Este llamado es un puente sobre fronteras que, para empezar, nunca le pertenecieron a la tierra. Este llamado es una luz para tragar la oscuridad contra la que hemos estado luchando para finalmente poder sentarnos bajo el brillo de la justicia. Este llamado es un poema fúnebre, llorando por esos seres queridos asesinados por la policía y los agentes fronterizos. Este llamado es un mapa hacia el destino, que marca ese mundo libre en el que queremos vivir y amar. Este llamado se lanza contra el silencio; sonará desde Baltimore hasta Bangladesh. En Ferguson. En Johannesburgo. Por todo México. El Salvador. A través de las Américas. En la prisión estatal de Folsom. En cada calle. Desde Siria a Kosovo. En China y Eritrea. En Cambodia y Haití. En el Condado de Karnes, Tejas. En puntos de control. En tu patio.

Gritamos en cada lengua, siente la comezón en nuestras gargantas hacer temblar al mundo entero con voces que no cesarán hasta que se nos haya oído. Hasta que rindan honor al canto viviente de nuestros nombres deshonrados, nuestros nombres silenciados, todos nuestros nombres. Hasta que las guerras en contra de nuestra humanidad terminen. No nos iremos a ninguna parte, nos quedaremos de pie por todas partes y gritaremos hasta que todas las cadenas se hayan roto. Hasta que derrumben el muro y deshagan las rejas. Hasta que borren las líneas y abran las fronteras. Hasta que se rompan los techos. Hasta que la justicia llegue a nuestros vecindarios. Hasta que el mundo al fin avale nuestras vidas.

Porque no serás libre hasta que todos seamos libres.

Y no dejaremos de convocar hasta que nuestras voces reacomoden al mundo de manera que parezca un hogar, convocaremos. Desde lejos, desde lo profundo, desde cerca, desde arriba desde debajo y de por debajo, convocaremos. Desde los hogares desde el exilio desde todas partes, convocaremos. Desde el toque en puertas, desde las protestas en las calles, desde las marchas por justicia, convocaremos. Porque queremos ver a los seres negros y morenos viviendo en libertad, inafectados por las balas policiales y los agentes fronterizos que cazan nuestros cuerpos como si fuéramos ganado.

Porque queremos portar nuestra piel como una joya preciada a traves de las puertas que no cerrarán en nuestras narices.  Hacia escuelas de calidad. Hacia buenos trabajos. Hacia vecindarios seguros. Hacia mejores servicios. Hacia la oportunidad. Hacia las calles donde no nos discriminarán. Hacia diálogos donde seremos escuchados. Hacia los lugares donde los ancestros que marcharon, lucharon y murieron en la horca, antes que nosotros llegaramos al mundo,  sollozaron.

Hacemos esta convocatoria por los niños de color que son la luz de los ojos del mundo.  Que crecen y viven al cien porque sus vidas son tan sagradas que nada, ningún arma policial, intentará asesinarlos antes de que crezcan. Que luchan y vencen porque tienen comida, techo, cuidado médico, educación, oportunidades, amor, belleza y todo que los mantiene al sol. Porque viven en un mundo que no lucha contra ellos pero que lucha por ellos.
Porque la opresión termina aquí. Porque la dignidad comienza aquí.

Hacemos esta convocatoria por países que tienen conciencia para besar las encallecidas manos y pies que diariamente sangran por ellos, que andan por caminos duros por ellos,y que se sacrifican por ellos, que les dan de comer, que los atienden, que los mantienen unidos. Hacemos esta convocatoria por países que darán en torno a los que dan de sí mismos porque saben el lenguaje del agradecimiento.

Hacemos esta convocatoriapor países que nos guíen de campos resecos y obras de construcción y cocinas de restaurantes y baños sucios y pasillos escolares y plantas corporativas y de todos los sitios en donde nos doblamosy gemimos y sudamos. Hacemos esta convocatoria por países que nos agradecerán con suelo donde podamos poner nuestros adoloridos pies. Y en ese suelo, la policía y los agentes fronterizos sabrán ofrecernos pan y sombra. Hacemos esta convocatoria por países que no nos insultarán, que nos tratarán con dignidad por lo que hemos perdido y lo que hemos dado, sabrán que sin nuestros hombros, ellos no estarían tan altos.

Porque un ser es un ser a base de otros seres.

Hacemos una convocatoria por retenes que no dirán: ¿De dónde eres? Regrésate a tu casa. No te queremos aquí. Que encenderán las luces y nos llamarán por nuestro nombre. Hacemos una convocatoria por países que nos verán con sus corazones y se rehusarán a vernos morir. Que nos rescataran de las aguas y nos recibirán con bálsamo para cada herida.

Hacemos una convocatoria por naciones que pasarán lista cada mañana para recordar que valiosos somos – cuán hermosos, cuán relevantes, cuán importantes, y por lo tanto, cómo no nos deben fallar. Que inclinarán corazonessin prejuicios al himno de nuestro ser, nos alzarán más alto que banderas de victoria y nos transportarán a futuros con justicia real. Porque estamos aquí y no nos vamos a ir a ninguna parte. Porque convocaremos y convocaremos y convocaremos hasta que todos seamos libres. Porque sabemos que hay algo más que esto. Porque habrá algo más que esto.